HACEN COLOMBIANOS DE MINA DE SAL UNA CATEDRAL Y SE CONVIERTE EN UNA DE LAS SIETE MARAVILLAS DEL MUNDO

Zipaquirá Colombia.- En esta ciudad ubicada en el área Metropolitana de Bogotá, en el departamento de Cundinamarca, vive una población de más de 100 mil habitantes, donde todos tienen el sustento económico de la derrama económica que genera el turismo de la antigua mina subterránea de sal de este lugar.

Se trata de la “Catedral de Sal”, la mina que lleva más de 300 años en explotación, y donde el área desocupada, se habilitó para visitas turísticas guiadas, y se construyó en su interior, un monumento religioso que representa el viacrucis de Jesús con sus 14 estaciones y la resurrección, representadas con cruces de sal, talladas en la propia pared  de sal y mármol de la antigua mina.

El lugar fue convertido no solo en un sitio de atracción religiosa, sino en un monumento de arte, ya que constantemente están tallando nuevas figuras  en las paredes de la mina, con ángeles y monumentos de la naturaleza, en un trabajo en el que participan artistas y estudiantes de artes de la región, se explica en el recorrido guiado.

En Zipaquirá, Colombia, el gran espacio que hay entre una pared y otra en el interior de la mina, se ha aprovechado como espacio cultural, ya que produce un eco especial que sirve no solo para eventos religiosos, sino para conciertos, por lo que también instalaron un área de cine en tercera dimensión donde se proyecta una película que cuenta la historia de esta región, desde lo prehispánico hasta la conquista española y la actualidad.

Quienes vivían aquí hace más de 300 años, eran los indios zipa, donde la sal, era su mayor tesoro puesto que con ella conservaban los alimentos, una región donde nacen las famosas esmeraldas, que para ellos tenían un valor muy por debajo de la sal, según se informa en los recorridos guiados, y donde hasta la fecha, los precios de joyas con esmeralda, están al alcance del bolsillo de cualquier turista.

Al interior de la mina hay también un show de luces, y cada obra de arte tiene una iluminación especial desde la entrada, por lo que el turista puede permanecer al interior de la mina con diversas opciones para la reflexión, en la obscuridad y la luz, en espacios de oración, de meditación, y también cuenta con área de tiendas de suvenir y restaurantes al interior de la mina subterránea.

 

Este lugar fue declarado maravilla de Colombia en el 2007, mediante un concurso para elegir las 7 Maravillas de Colombia; obtuvo la mayor votación y fue también propuesta entre las Siete Maravillas del Mundo Moderno.

De acuerdo con información oficial del gobierno de Colombia, el diseño arquitectónico y artístico de la Catedral de Sal, es del Arquitecto Bogotano Roswell Garavito Pearl, el cual salió aprobado tras la elección del proyecto que contenía 44 propuestas, luego de un concurso convocado por la Sociedad Colombiana de Arquitectos en 1990.

La dirección técnica de ingeniería fue ejecutada por el Ingeniero Bogotano Jorge Enrique Castelblanco Reyes y actualmente la catedral de Sal de Zipaquirá es considerada como uno de los logros arquitectónicos y artísticos más notables de la arquitectura colombina, otorgándosele incluso el titulo de joya arquitectónica de la modernidad.

La iglesia subterránea hace parte del complejo cultural “Parque de la Sal”, temático dedicado a la minería, la geología y los recursos naturales.

El recorrido por la Catedral de Sal toma una hora, y a ella llegan personas de todo el mundo, especialmente turismo religioso aunque reciben a visitantes no religiosos con el mismo trato.

El recorrido es de dos kilómetros ida y regreso, y lo pueden hacer incluso personas con discapacidad, ya que la mayoría de las áreas no cuenta con escalones y los corredores son planos.

 

 

 

 

 

Leave Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *