PAQUIMÉ; MUESTRA EL MODELO DE VIDA DE LAS POBLACIONES DEL DESIERTO DE HACE MÁS DE MIL AÑOS

Mpio de Casas Grandes, Chihuahua, México.- Paquimé es el sitio arqueológico más importante del norte de México, el cual guarda más de mil 100 años de historia. Fue la ciudad de una de las poblaciones más antiguas del desierto de Chihuahua, Sonora y Nuevo México de las que aún se conservan suficientes vestigios que han permitido determinar cómo se vivió en aquella época.

Desde 1998, Paquimé fue declarado Patrimonio Mundial de la UNESCO, y es considerado “un testimonio excepcional de las relaciones entre los Pueblos del Norte de México y Mesoamérica, además de una evidencia única de original arquitectura”.

De acuerdo con información publicada por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y según las propias explicaciones que se describen en los murales del sitio arqueológico, en este lugar vivió una población de alrededor de 3 mil personas, y la ciudad constaba de unos mil cuartos.

En la página oficial para divulgar el patrimonio de Paquimé, se relata que: “hacia el año 900 de nuestra era, los pueblos del desierto llegaron a los Valles de Casas Grandes y fundaron un centro ceremonial que luego sería  punto de encuentro en las rutas comerciales entre  América del Norte y Mesoamérica. Llegaron cuando sus casas eran semienterradas con techos de ramas y recubiertas con lodo. Formaron pequeñas aldeas de una docena de casas ubicadas cerca de los arroyos”.

Actualmente se conserva prácticamente la cimentación de lo que fue una ciudad que albergó a unos tres mil habitantes que desarrollaron muchos de los servicios que ahora tienen las ciudades modernas, como un sistema de drenaje así como un canal para llevar el agua de consumo humano hasta la puerta de la casa de cada uno de sus moradores.

En tiempos donde el acero y el cemento no existían, los indígenas que habitaron Paquimé, supieron desarrollar una arquitectura que les permitió construir casas de tres y hasta cuatro pisos, utilizando lodo, piedra y un poco de madera. Construyeron más de mil cuartos para dar forma a Las Casas Grandes que dan ahora el nombre al municipio de “Casas Grandes”.

Su sistema hidráulico y actividades agrícolas, les permitió vivir en el sitio sin necesidad de migrar, a diferencia de otras poblaciones de su época que vivían como nómadas. Además que supieron hacer intercambios comerciales con indígenas del centro y sur del país.

“El éxito de este pueblo se refleja en sus obras para controlar el agua y a la vez retener el suelo mediante la construcción de trincheras y terrazas.  Estos sistemas se extendieron desde las montañas hasta los valles del río Casas Grandes. En Paquimé el sistema hidráulico es uno de las instalaciones más importantes del complejo residencial. Construyeron  aljibes, canales, acequias, drenajes y laguna de oxidación de desechos, que atravesaban las Casas a través de muros y pasillos ara el manejo del agua en la Ciudad”, cita la información oficial divulgada por el INAH, en el sitio oficial en línea.

Los habitantes de este lugar hace más de mil años, se extendía hasta  las Dunas de Samalayuca y la región de Villa Ahumada, Hacia el Sur, La región Babícora, Hacia el Oeste las Casas en los Acantilados de la Sierra Madre Occidental y Hacia el Norte la región de Janos, Carretas y Ascención.

De acuerdo con los estudios arqueológicos del lugar, hacia el año 1400, luego de una grave contingencia ambiental, la ciudad de Paquimé dejó de crecer,  ya no se construyeron casas nuevas y quienes no abandonaron el lugar como lo hicieron algunos de sus habitantes, vivían en las casas hechas ruinas de los antiguos.

La caída total de  Paquimé, ocurrió hasta fines del año 1400 con un gran incendio provocado por alguna tribu enemiga, y para el año 1500 se quedó totalmente abandonado.

En el siglo XVI todavía quedaron algunos sobrevivientes que migraron a vivir a otros lugares cercanos y que les tocó vivir la llegada de los europeos a estas tierras.

Previo a esta cultura de los paquiméses, también se ha encontrado evidencia humana en la región, con fechas de 5000 antes de Cristo, época de cazadores y recolectores que se puede conocer en el museo que se disfruta a un costado de las ruinas arqueológicas de Paquimé, el cual alberga una gran diversidad de piezas que van desde cerámica, joyas, maquetas que recrean la época de esplendor de Paquimé, sus rituales religiosos, las formas de entierro de sus muertos y más información.

Paquimé, es un sitio arqueológico de gran importancia no solo para México, sino de las culturas del desierto en general, en una época donde la frontera con Estados Unidos no existía, por lo que actualmente, también se realizan eventos culturales en común, tanto de divulgación como trabajos de investigación que se realizan en colaboración entre ambos países.

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