CON DELFINES, PLAYA E HISTORIA EN SONORA

Sonora, México.-  En el kilómetro 5.57 de la Carretera San Carlos a Las Tinajas, entre San Carlos y Guaymas, se puede conocer a los delfines y lobos marinos “en vivo” y a todo color, en un ambiente totalmente familiar.
El Delfinario Sonora, además del show de delfines y lobos marinos que ofrece, también cuentan con la reconocida Terapia Asistida por Delfines (TAD), nado interactivo con delfines, presentación y experiencia con lobos marinos,  exhibición de fósiles marinos y observatorio a través de acrílico.

En las playas de San Carlos, se puede encontrar todo tipo de actividades propias del mar, así como hotelería y gastronomía para el alcance de todos los bolsillos, desde lo más sencillo hasta lo más elaborado.

Pero si lo que se busca es una estancia más folklórica y sencilla, lo que ahora se conoce como el pueblo de Kino Viejo, es otra de las playas sonorenses a la orilla del colorido y agradable pueblo donde las familias viven del turismo y en sus calles se pueden comer mariscos frescos preparados con recetas muy regionales como “los callos de hacha en coco”.

Desde aquí hay paseos en banana, visitas a la isla del Tiburón, que es la más grandes de México, entre otros atractivos en restaurantes, centros nocturnos, y calles comerciales llenas de artesanías, joyería de concha y osamenta de peces, además de ropa diseñada por los lugareños.

En este lugar, la gastronomía artesanal es uno de sus atractivos, que pueden ir  desde una ensalada sencilla que se prepara con la pulpa del coco acompañado de callos en salsa, hasta algo más especializado como el pulpo, ostiones, camarones, pescado, langosta, y otros mariscos, todos, alimentos frescos que se pescan en la mañana para consumo el mismo día.

El ambiente nocturno tanto en Kino Viejo como del “Kino Nuevo”, es con  mariachis y cumbia, pero sobre todo se puede disfrutar de la naturaleza, los pelicanos, gaviotas, tordos cabeza amarilla, entre otras aves, conviven con los visitantes sin que los emplumados animales le teman a los humanos.

Bahía de Kino, lleva este nombre en honor a su fundador, un sacerdote llamado Eusebio Kino quien habitó la isla del Tiburón en el año de 1685 y se encargó de elaborar mapas y según las crónicas, cartas y mapas, de Kino y Guzmán, antes del siglo XVII había una gran población de los indígenas de la tribu Seri.

Este lugar actualmente es uno de los mayores atractivos de arrecifes y donde se cuenta con uno de los parques más grandes para la instalación de casas rodantes y se ha convertido en uno de los principales eslabones del proyecto náutico de visión mundial: “la escala náutica del mar cortes”.

La capital sonorense, la ciudad de Hermosillo, también ofrece una opción más para los vacacionistas y personas que vienen de negocios.

Aquí, hay una plaza denominada la “Los Tres Pueblos”, en honor a los tres pueblos que resultaron inundados hace más de 70 años.

Los pueblos afectados: Tepupa, Batuc y Suaqui, los cuales quedaron bajo el agua de la presa, y los habitantes, salieron ilesos aunque perdieron el cien por ciento de sus bienes.

Otro de los atractivos de esta ciudad es su historia y cultura. En el palacio de gobierno construido en 1881, se cuenta con unos impresionantes murales que a través de la pintura cuentan la historia y evolución de las diversas tribus, de la colonización y el mestizaje. En ellas también se conoce la actividad minera, la agricultura y la pesca, además de las manifestaciones que cambiaron la “suerte” de los obreros.

El museo de Sonora, es otra opción, el cual alberga reliquias e información importante sobre la vida de las diversas tribus de esta entidad: Yaquis, Seris, Mayos y Pimas, en el cual se encuentra en una antigua cárcel donde se pueden visitar los calabosos y conocer cómo era la justicia desde la edificación de esta ciudad desde finales de 1700.

En esta ciudad, se cuenta también con uno de los campos de golf más grandes, y finalmente quien viene a Hermosillo, no puede irse sin subir el Cerro de la Campana desde donde se  puede observar toda la ciudad.

Hermosillo también es famoso por sus tradicionales “coyotas”, sus  tortillas gigantes de harina y su carne seca.

Hermosillo tiene tres siglos de historia, y su nombre es en honor al general Jesús María Morales Hermosillo, antes de llamarse así, tenía el nombre de Pitic, que significa lugar donde se juntan dos ríos.

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