FLOREAN MILLONES DE ÁRBOLES EN LA REGIÓN MANZANERA MÁS GRANDE MÉXICO

FOTOS: Ricardo Hernández.

Cuauhtémoc, Chihuahua, México.- En el noroeste del estado de Chihuahua, en el norte de México, se encuentra la región de producción de manzana más gran del país, cuyos huertos abarcan alrededor de 27 mil hectáreas, principalmente en los municipios de Cuauhtémoc y Guerrero, de las zonas mías frías del territorio mexicano, pues la manzana requiere de temperaturas bajo cero durante el invierno para garantizar el éxito de la producción durante el verano.

De acuerdo con información de la Asociación de Fruticultores (Unifrut) y Gobierno del Estado, la superficie de manzana sembrada en Chihuahua es de más de 250  mil hectáreas,  espacio que cada mes de marzo y abril, genera un impresionante espectáculo propio de la primavera, pues las flores de los árboles cubren los campos de rosa,  mismos que pronto serán el fruto que atrae al turismo principalmente de negocios.

El estado de Coahuila también cuenta con este impresionante espectáculo, pues tienen huertos en  alrededor de 72 mil hectáreas y  el estado de Durango con alrededor de 112 mil hectáreas.

Este producto es una importante fuente de empleo, especialmente para la clase obrera, ya que solo en el estado de Chihuahua, se generan más de 22 mil jornales en temporada de pizca,  mismos que son ocupados principalmente por indígenas que vienen de la zona serrana de Chihuahua y la zona sur del país como Oaxaca, Chiapas y Veracruz.

La región manzanera es una importante zona donde se da el turismo de negocios para fruticultores y agricultores, pero que también atrae al turismo meramente recreativo.

Este lugar, es la cuna de la producción de tecnología agrícola generada por la población conocida como “Menonita” que se han convertido en los principales vendedores de maquinaria para el campo.

La gastronomía de Cuauhtémoc, es reconocida por sus famosas pizzas menonitas, sus cortes de carne de res, barbacoa y sus postres de manzana, entre “pay”, “empanadas” y otros.

Para quienes desean conocer la región, no solo son los huertos de manzana uno de los atractivos más visuales durante marzo y abril de cada año, pues la sierra de Sainapuchi, a solo 40 minutos de la ciudad de Cuauhtémoc, es uno de los principales atractivos. La llanura que se puede apreciar en el trayecto desde la capital del estado, pues se encuentra justo en la zona de transición entre el desierto y la sierra, donde se generan unos paisajes extraordinarios que varían de la nieve y espectáculos de hielo en invierno, a los campos cubiertos de flores de la primavera y el verano.

Quienes visitan la región por primera vez, les atrae conocer a los “Menonitas”, quienes llegaron a Cuauhtémoc en 1922 y conservan hasta la fecha su idioma, alemán bajo, su forma de vestir con ropa hecha a mano, entre otras características que los distinguen de la población mexicana mestiza. Ellos son de tez blanca, estatura alta y ojos azules.

Los Menonitas llegaron a México durante el gobierno de Álvaro Obregón, quien les dio 100 mil hectáreas para que residieran en este país, aparentemente, en un aquel lugar improductivo del país. Empezaron  con siembra de maíz, trigo y frijol pero lo que más favoreció de acuerdo al clima fue la siembra de avena, y con el tiempo se convirtió en la cosecha más intensa haciendo de este municipio la cuna del grano, según lo divulga la pagina de turismo del propio municipio de Cuauhtémoc.

Además de la agricultura, a los menonitas se les caracteriza el gran ingenio en otras actividades, ahora son de los principales productores de maíz, queso, embutidos, chimeneas metálicas y maquinaria agrícola.

Otro de los atractivos de Cuauhtémoc, son edificaciones con valor histórico, como la estación ferroviaria que data de 1899.

También se encuentra el Centro Cultural San Antonio que fue uno de los grandes almacenes y receptores de grano, en este lugar se levantó una construcción de la Hacienda de Bustillos para el embarcadero de semillas y granos, productos forestales y mineros de la época Porfirista. Actualmente está convertido en un hermoso Centro Cultural y Teatro.

En este lugar convergen las culturas de “mestizos” mexicanos, los menonitas y los indígenas de la zona serrana y del sur del país que vienen en busca de empleo y que se les puede ver en la plaza principal buscando recreación los domingos que destinan como día de descanso.

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